Francis y Paolo estaban desolados. La última factura eléctrica subía más que el sueldo de cualquiera de sus empleados. Tenían una pequeña fábrica que habían construido con esfuerzo, pero todos los meses se les iba un pico en electricidad.
Entender la factura eléctrica
Entender la factura era todo un reto, pero lo único que estaba claro es que cada mes subía más y más. Si no tuvieran esa factura podrían contratar otra persona y ampliar el negocio, pero así resultaba imposible.
Paolo recordó que en alguna ocasión habían hablado sobre instalaciones de energía solar. Sabían más o menos de qué iba porque en la tele te hinchan a publicidad, pero les daba miedo. Francis añadió también su preocupación: “Es que todos los que se anuncian en la tele son compañías eléctricas. ¿Si son ellos los que te están friendo a recibos cómo te fías de lo que te vayan a poner?”.
Llegan los especialistas en energía solar para pymes
Necesitaban una empresa específica de energía solar. Alguien independiente que pudiera ponerse en su lugar. Especialista en pequeñas y medianas empresas como la suya, no en grandes instalaciones que sin duda tenían otra problemática. Recordaron que un conocido les había hablado de Alabama Split y no dudaron en contactar.
Antes de lo que pensaban un técnico analizó su perfil de consumo en función de las horas del día y los meses del año, diferenciando entre días laborables y no laborables. El análisis incluía simulaciones por aumento de producción, incluso por cambio a flota de vehículos eléctricos teniendo en cuenta su kilometraje real.


El cruce de las curvas de producción y consumo proporcionaba para cada escenario las curvas de autoconsumo, vertido de excedentes y compra de electricidad, discriminando por días laborables y no laborables, horas del día y meses del año.
Una instalación solar a su medida
Este mapa permitió dimensionar una instalación a su medida. Que no se quedara corta para no pagar un céntimo en factura, pero que tampoco se pasara para no invertir más de la cuenta y tirar los kwh de más o regalárselos a la compañía eléctrica.
Un sistema de baterías se encargaba de acumular la energía producida en los días no laborables y los excedentes en las horas de más sol, para emplearla en las horas sin luz solar.
Este sistema estaba diseñado para eliminar también los saltos de maxímetro que acarreaban fuertes recargos en la factura por exceso de potencia, y además proporcionaba un sistema de respaldo contra los apagones, que lamentablemente no eran infrecuentes.
En los meses de más luz se generaban excedentes que se guardaban en una batería virtual y que luego se descontaban de factura para compensar el término fijo. De esta forma su factura quedaría literalmente a cero.
No lo dudaron ni un instante y en pocas semanas tenían su instalación plenamente operativa.,

Ahora Francis y Paolo se alegran de su decisión y sonríen al pensar en la electricidad. Llevan varios meses con la factura a cero, sin pagar ni un céntimo a las compañías, y pudiendo invertir ese dinero en hacer crecer su negocio.

