El caso de una pyme con su factura penalizada por picos puntuales de potencia

Braulio volvió a mirar la Excel que tenía sobre la mesa. La factura eléctrica se había vuelto a disparar. Con un coste medio mensual de más de 8.000 eur, preocupado por la escalada del precio de la luz había contratado hace meses un asesor que le preparaba tablas y recomendaba tarifas, pero la factura seguía y seguía subiendo.

La partida de gasto de electricidad en su empresa

La electricidad era el segundo gasto más alto de su empresa solo superado por la partida de personal. Compraban al año más de 400.000 kwh pero uno de los grandes problemas de su factura eran los excesos de potencia.

Tenía contratados 200 kw en punta y 250 kw en valle, pero todos los meses tenían algún salto de maxímetro por encima de los 350 kw que suponía un fuerte recargo en su factura. El asesor había simulado aumentar la potencia contratada, pero el mayor coste fijo hacía que a la larga se quedara igual o peor.

Por fin tomó la decisión de contactar con Alabama Split, una empresa especializada en instalaciones solares llave en mano para pequeñas y medianas empresas como la suya de la que le habían hablado muy bien.

El problema de consumo y de potencia

Analizaron su consumo en detalle considerando el problema tanto de la energía como de la potencia. La compra de electricidad se concentraba en los días laborables, que apenas llegaban a 250 en un año. Durante esos días la curva de consumo era relativamente estable con un pico de bajada hacia las 14.00 hrs coincidiendo con la hora de la comida.

La potencia por su parte presentaba picos en el arranque diario y después de esa misma horas de la comida, cuando se reanudaban los procesos. Además, presentaba picos aleatorios por paradas y arranques puntuales de máquinas que podían llegar hasta los 350 kw excediendo la potencia contratada y penalizando la factura.

Le propusieron como solución una instalación fotovoltaica de 250 kw de potencia directa junto con un sistema de baterías con capacidad para almacenar la producción del fin de semana y evitar así vertidos poco rentables.

El sistema de baterías podía entregar la electricidad con 250 kw de potencia permitiendo reducir la potencia contratada hasta los 100 kw. Con esta solución su ahorro su ahorro anual sería del más del 85% reduciendo su factura a poco más de 1.000 eur al mes por término medio.

Despejando las dudas finales

Ávido de protagonismo, su asesor le propuso comprar directamente los materiales en un almacén que además le facilitaba un servicio de instalación, y así se ahorraría un buen dinero.

Por la noche Braulio dio vueltas en la cama sin poder dormir. Le atormentaba la idea de su asesor y de acabar poniendo una instalación que no diera ni de lejos el resultado previsto por querer ahorrar una miseria.

A la mañana siguiente lo tuvo claro y confirmó su pedido con Alabama Split. Tres meses después tenía su instalación funcionando y las facturas disminuyeron hasta un importe ridículo. En cuanto al asesor, siguió enviando sus Excel y haciendo sus recomendaciones sobre la tarifa, pero todo eso ya le importaba poco.